Toxina Botulínica (BOTOX)


¿Qué es Botox?

La toxina botulínica, más conocida como botox (ya que fue la primera marca de toxina botulínica que se comercializó), es en realidad la toxina que produce el botulismo.

Una toxina es una proteína, no un veneno. No debe asustar a los pacientes.

Al contrario de la fama que tiene el Bótox en España, es un tratamiento muy seguro. Se utiliza desde hace más de 20 años y ha supuesto una revolución en la Medicina (no sólo estética). De hecho es tan seguro que se emplea en niños, para tratar por ejemplo el estrabismo, en dosis muchísimo más elevadas a las que se emplean en tratamientos estéticos.


¿Para qué sirve?

Debido a la capacidad de esta toxina de producir parálisis muscular se utiliza con fines médicos en el tratamiento de ciertas enfermedades neurológicas como las distonias o el blefarospasmo, también para tratar la hiperhidrosis y en medicina estética para las arrugas de expresión, que es por lo que más se la conoce ya que permite relajar los músculos que dan aspecto de envejecimiento y tristeza.

La aplicación de la toxina botulínica como remedio contra las arrugas es la intervención estética no quirúrgica más popular con más de 4 millones de procedimientos en todo el mundo.


¿Qué marcas existen?

En nuestro país, la toxina botulínica con fines estéticos se comercializa bajo tres marcas diferentes de medicamentos, Vistabel (Allergan), Bocouture (Merz Pharma) y Azzalure (Ipsen Pharma-Galderma).

Todos sometidos a unos estrictos controles de calidad en su fabricación.

Este producto solo puede adquirirse por personal sanitario autorizado.

En la clínica trabajamos con la marca Vistabel.


¿Cuáles son sus indicaciones con fines estéticos?

Los tres fármacos con toxina botulínica autorizados en nuestro país están indicados, para el tratamiento de las líneas verticales del entrecejo provocadas por la frunción de éste, de las líneas laterales alrededor de los ojos (conocidas coloquialmente como patas de gallo) y de las líneas horizontales de la frente producidas en máxima contracción (expresión de sorpresa).


¿Cómo se aplica? ¿Qué debo saber al respecto?

La técnica consiste en la infiltración de la toxina botulínica mediante una aguja extrafina en el músculo de la zona que se desea tratar. Esto produce su relajación e inhibición del movimiento en los siguientes 2-3 días.

Es muy importante que este tratamiento sea aplicado por un especialista conocedor de la anatomía facial, ya que un pinchazo con botox en el lugar equivocado puede generar una expresión no deseada.

Se puede aplicar en cualquier época del año. Es una técnica prácticamente indolora y sus efectos se prolongan entre cinco y seis meses de media.

La principal complicación suele ser un pequeño hematoma en algún punto de inyección que suele reabsorberse en pocos días.

Para más información sobre este tratamiento no dude en ponerse en contacto con nosotros.